Ladrillo común
El material tradicional: macizo, pesado, con buena inercia térmica y la opción de dejarlo a la vista. Es más lento de levantar y consume más mortero, pero es el más versátil y el más valorado en terminación vista.
Ladrillo hueco
Más liviano y rápido, con cámaras de aire que ayudan a la aislación. Requiere revoque y un buen dintel en aberturas. Es el más usado en obra corriente por su relación entre velocidad y costo.
Bloque de hormigón
Muy rápido de levantar y con módulos grandes. Aísla menos del calor si no se combina con aislación o cámara de aire. Se usa mucho en muros perimetrales, galpones y obras donde la velocidad importa más que la terminación.
Cómo elegimos
Por el uso del muro (exterior, interior, perimetral), por la terminación buscada, por la velocidad requerida y por el presupuesto. Una misma casa puede combinar los tres.
Muros portantes, revoque y humedad
No todas las paredes cumplen la misma función. En una estructura de hormigón armado, la mampostería cierra y divide, y la estructura sostiene. En otros sistemas, los muros cargan peso y tienen que ser más resistentes y estar bien trabados.
Antes de elegir el material conviene saber qué función cumple cada muro, porque cambia la resistencia que se le pide y la manera de armarlo.
El ladrillo hueco y el bloque necesitan revoque grueso y fino, mientras que el ladrillo visto se junta y se sella. Los tres son sensibles a la humedad que sube del suelo, por eso se coloca una capa aisladora hidrófuga antes de levantar la primera hilada.
En paredes expuestas a lluvia, una buena mezcla y una terminación bien ejecutada evitan manchas y filtraciones. La calidad de la mano de obra pesa tanto como el material.
Cómo leer el rubro mampostería en el presupuesto
Debería especificar el tipo de ladrillo o bloque, el espesor del muro, si incluye mortero y encadenados, y qué pasa con dinteles, vanos y refuerzos. Comparar solo el metro cuadrado de pared sin esos detalles lleva a conclusiones equivocadas.
Revisá también dónde termina la mampostería y dónde empiezan los revoques, porque algunos presupuestos los mezclan y otros los separan, y la comparación depende de eso.
Cuándo mezclar materiales tiene sentido
Muchas casas usan ladrillo hueco en interiores, ladrillo común o bloque en muros perimetrales y ladrillo visto en un frente de fachada. La mezcla sirve cuando cada material se pone donde rinde más y se resuelven las uniones entre uno y otro para que no fisuren.
Lo que no conviene es cambiar de material a mitad de obra por ahorrar, sin ajustar revoque y refuerzos.
También conviene definir con el maestro cómo se traban las esquinas, dónde van los pases de cañerías y qué se hace en el encuentro entre muro y estructura, porque en esos puntos suelen nacer las fisuras. Una junta bien pensada en obra vale más que un material caro mal puesto. Preguntale al constructor cómo resuelve esos puntos antes de firmar y pedí verlo en una obra en marcha.
Preguntas frecuentes
¿Cuál aísla mejor del calor?
El ladrillo macizo y el hueco se comportan mejor que el bloque sin aislación. Con aislación adicional, los tres pueden funcionar bien.
¿El bloque es más barato?
Por metro cuadrado de muro suele serlo, pero el revoque, la aislación y la terminación pueden compensar la diferencia.
¿Se puede dejar el ladrillo hueco a la vista?
No es recomendable. Para terminación vista se usa ladrillo común seleccionado.
¿Qué es el encadenado y para qué sirve?
Es una viga de hormigón armado que recorre los muros y los ata entre sí. Reparte cargas y evita fisuras, y forma parte de una mampostería bien ejecutada.
¿Qué material conviene para un muro perimetral?
Con frecuencia el bloque, por rapidez y economía, con columnas y encadenados. Para más detalle sobre muros exteriores, mirá la página de muros.
¿Cómo se evita que suba la humedad por la pared?
Con una capa aisladora horizontal sobre la fundación antes de la primera hilada, y buen drenaje alrededor de la casa.