Las etapas de una obra
Movimiento de suelo y fundaciones. Mampostería y estructura. Techo. Instalaciones embutidas. Revoques y contrapisos. Aberturas. Revestimientos y pisos. Pintura y terminaciones. Artefactos, limpieza y entrega.
Cada etapa depende de la anterior y algunas necesitan tiempos de secado que no se pueden apurar.
Qué define la duración
El tamaño y la complejidad del proyecto. El sistema constructivo. La cantidad de gremios que trabajan en paralelo. Los tiempos de provisión de aberturas, muebles y mesadas. El clima: la lluvia frena la obra gruesa y el calor extremo afecta el hormigón.
Qué atrasa una obra
Las decisiones tardías del cliente son la causa más común: elegir el piso cuando ya hay que colocarlo, cambiar la ubicación de un toma cuando la pared está revocada. Después vienen los cambios de alcance, los pagos fuera de fecha y los problemas de terreno que no se relevaron.
Cómo trabajamos los plazos
Definimos el plazo con el alcance cerrado y lo detallamos por etapas en la propuesta. Durante la obra enviamos reportes de avance y te avisamos con tiempo cada decisión que necesitamos. Así el plazo se cumple o se ajusta con explicación, no con sorpresa.
Preguntas frecuentes
¿Pueden dar un plazo antes de ver el terreno?
No con seriedad. Podemos dar un rango orientativo por tipo de obra en la primera conversación, pero el plazo real sale con el alcance cerrado.
¿Trabajan en época de lluvias?
Sí. Se planifica la obra gruesa para las épocas más secas cuando es posible y se protege lo ejecutado.
¿Qué pasa si la obra se atrasa?
Los motivos y las consecuencias quedan escritos en el contrato. Preferimos avisar antes que explicar después.