Canaletas de chapa
Chapa galvanizada o prepintada, conformada a medida del alero. Son resistentes, se adaptan a largos y esquinas y combinan bien con techos de chapa y de tejas. Necesitan buenas uniones y pintura en los cortes para no oxidarse.
Que el agua del techo vaya donde tiene que ir
Si buscás canaletas para techo, probablemente la lluvia ya te mostró el problema: el agua cae junto a la pared, salpica el revoque, inunda el patio o entra por la vereda. En Paraguay las tormentas descargan mucha agua en poco rato, y un techo sin canaleta la tira toda en el mismo lugar.
Hacemos la colocación de canaletas en casas, cocheras, quinchos y tinglados, con sus bajadas pluviales y el desagüe del techo resuelto hasta el suelo. Se puede hacer en una cubierta nueva o sumarla a un techo que ya está.

Qué incluye
Puntos habituales de este tipo de obra. El alcance final queda por escrito en la propuesta.
Cómo es el proceso
Miramos el techo desde abajo y desde arriba: cuántos faldones tiene, hacia dónde baja el agua, qué tan largo es el alero y dónde hay lugar para las bajadas. También revisamos a dónde puede ir el agua una vez que llega al suelo.
Se decide el material, el largo de cada tramo y la ubicación de las bajadas pluviales. Cuanto más corto el recorrido hasta la bajada, menos agua se acumula en la canaleta durante una tormenta.
Canaletas, soportes, bajadas, accesorios, conexión al desagüe y mano de obra, cada uno por separado. Así podés comparar entre chapa y PVC sin que se mezcle todo en un solo número.
Se fijan los soportes a la estructura del alero, se arma la canaleta con la pendiente hacia la bajada y se sellan las uniones. Después se instalan las bajadas y se conectan al punto de descarga.
Se tira agua por el techo para ver que corra bien, que no se junte en ningún tramo y que las uniones no pierdan.
Materiales y opciones
Chapa galvanizada o prepintada, conformada a medida del alero. Son resistentes, se adaptan a largos y esquinas y combinan bien con techos de chapa y de tejas. Necesitan buenas uniones y pintura en los cortes para no oxidarse.
Livianas, no se oxidan y vienen con piezas de unión, esquinas y bajadas listas para encastrar. Son prácticas en casas y quinchos chicos; con el sol fuerte conviene fijarlas bien y no dejar tramos largos sin soporte.
Cuando el alero es largo, tiene formas raras o la cubierta es grande, se fabrican con el ancho y el desarrollo que pide el faldón. Es lo habitual en tinglados y cocheras con mucha superficie.
Caños redondos o rectangulares, codos, abrazaderas, rejillas contra hojas y embudos de salida. Se eligen para que la bajada quede prolija, firme y fácil de limpiar.
No hay una cantidad fija. Depende de cuánta superficie de techo junta cada tramo y de qué tan fuerte llueve en la zona. Una cubierta grande con una sola bajada se desborda en cuanto viene una tormenta; por eso se reparte el caudal en varias bajadas y se evita que un tramo largo cargue todo el agua.
El diámetro del caño también cuenta: una bajada fina con hojas o tierra en la boca se tapa enseguida. Por eso se prevé una rejilla y un acceso para limpiar.
Muchas veces el problema no está en la canaleta sino en lo que pasa al llegar al suelo. Si la bajada descarga pegada a la pared o sobre un patio sin pendiente, el agua vuelve hacia la casa y aparece humedad en la base de los muros.
Por eso resolvemos el recorrido completo: de la canaleta a la bajada, de la bajada a un caño enterrado o a una cuneta, y de ahí al lugar donde el agua puede salir sin molestar a nadie.
Mandá fotos del techo desde abajo y, si podés, desde arriba, una foto de cada lado de la casa y las medidas aproximadas de los aleros. Contanos si es techo de chapa, de tejas o de losa, dónde hay lugar para las bajadas y si hay desagüe cerca.
Errores comunes
Una canaleta pareja deja agua estancada, que se pudre, hace mosquitos y la oxida. Se fija con caída hacia la bajada desde el principio.
En una tormenta fuerte la canaleta se llena y rebasa. Se reparten las bajadas según la superficie que junta cada tramo.
El agua vuelve a mojar el muro y la humedad aparece abajo. Se lleva lejos de la base con caño o cuneta.
Hojas y barro tapan la bajada y la canaleta rebasa justo cuando llueve. Con una rejilla y un acceso a mano, limpiar lleva un rato.
Cuándo consultar
Si tu caso se parece a alguno de estos, contanos y te decimos cómo seguir.
El agua del techo cae sobre la vereda, la pared o el patio.
Estás terminando una cubierta nueva y falta resolver el desagüe.
Querés juntar el agua de lluvia en un tanque o llevarla lejos de la casa.
Tenés canaletas viejas rotas, tapadas o mal inclinadas.
Preguntas frecuentes
Depende del techo, del largo y del presupuesto. La de chapa aguanta tramos largos y se adapta a medida; la de PVC es liviana, no se oxida y se arma con piezas listas. En la visita vemos cuál encaja mejor con tu casa.
Sí, en la mayoría de los casos. Se fijan a la estructura del alero o al borde de la cubierta. Si el alero no tiene dónde apoyarse, se prevé un soporte adicional.
Depende de la superficie que junte cada tramo y del largo de la canaleta. Una casa chica puede resolver con pocas; una cochera o un tinglado grande suele necesitar varias. Lo definimos con las medidas.
A la pluvial de la calle, a un desagüe del patio, a un pozo de drenaje o a un tanque para reutilizarla. Depende del terreno y de lo que permita tu zona; consultá en tu municipio si tenés dudas.
Revisarlas antes de la época de tormentas, sacar hojas y barro, y mirar que las uniones no pierdan. Con rejillas en las bajadas el trabajo se simplifica.
Tu próxima obra
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