Recuperar lo que ya está construido

Refacción y puesta a punto de quintas

Comprar una quinta usada casi siempre significa heredar problemas: techos con filtraciones, instalaciones viejas, piscina con pérdidas, muros caídos. Refaccionar bien es más barato que demoler, pero solo si se relevan los problemas antes de presupuestar.

Hacemos un relevamiento por sectores (casa, exteriores, agua, electricidad, perímetro) y armamos un plan de intervención con prioridades: primero lo que protege la construcción, después lo que la mejora.

Casa de una planta con galería amplia y jardín arbolado
Imagen referencial

Qué incluye

Qué puede incluir.

Puntos habituales de este tipo de obra. El alcance final queda por escrito en la propuesta.

Cuándo consultar

Te conviene si…

Si tu caso se parece a alguno de estos, contanos y te decimos cómo seguir.

01

Compraste una quinta y no sabés por dónde empezar.

02

La quinta familiar quedó abandonada varios años.

03

Querés alquilarla y necesita estar en condiciones.

Preguntas frecuentes

Lo que conviene aclarar antes de empezar.

¿Conviene refaccionar o demoler?

Depende del estado de la estructura y las fundaciones. Si están sanas, refaccionar suele ser más económico. Lo evaluamos en el relevamiento.

¿Pueden trabajar por prioridades?

Sí. Ordenamos la obra para que lo urgente (techo, agua, electricidad) vaya primero y el resto se programe según presupuesto.

¿Trabajan en quintas lejos de Asunción?

Evaluamos cada caso según distancia, tamaño de la obra y logística de materiales.

Tu próxima obra

Contanos qué querés construir.

Ubicación, medidas aproximadas y una breve descripción alcanzan para empezar. Te respondemos por WhatsApp.